¿Es la X-S1 otra compacta de zoom estratosférico? Podría parecerlo, pero esa X que abandera en su nombre y que tantas alegrías le ha reportado últimamente a Fujifilm denota sus ambiciosas pretensiones. Aupándose en un potente zoom de 26 aumentos y con el mismo CMOS de 2/3 de pulgada y 12 megapíxeles que la X10, este par de buenos argumentos se combinan con un contundente diseño y un visor electrónico que está a la altura de las circunstancias. Un apetitoso menú al que, como siempre, habrá que hincar el diente.